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A medida que cumplimos años se presentan una serie de cambios que modifican las necesidades nutricionales. Los distintos problemas de salud que van apareciendo pueden provocar distintos tipos de desequilibrios alimentarios en la tercera edad. La desnutrición en la tercera edad es un verdadero problema que puede desembocar en un deterioro físico y mental de nuestro ser querido mayor

La desnutrición en la tercera edad puede venir provocada por distintos motivos, depresión, soledad, enfermedad, ingesta de medicamentos, escasez de alimentos por bajos ingresos, etc.

Hay muchos factores que pueden influir en la aparición de inapetencia alimentaria de nuestros seres queridos mayores.

Las principales causas pueden ser:

  • Padecer algún tipo de enfermedad, como el Alzheimer, diabetes, osteoporosis, algún tipo de infección, enfermedad digestiva, EPOC, etc.
  • Sufrir de disfagia, que es la dificultad para tragar
  • Depresión grave o distimia
  • Alcoholismo o tabaquismo
  • Ingesta de distintos medicamentos
  • Problemas económicos, aislamiento social o soledad

Se debe estar alerta y atentos a nuestro ser querido. Si notamos pérdida de peso, inapetencia, falta de energía, cansancio, enfermedades en la piel, deshidratación, aparición de edemas, etc. debemos acudir inmediatamente al médico. Estas son señales inequívocas de desnutrición.

No obstante, a cualquier edad es importante una correcta alimentación, pero en edades avanzadas es muy importante la ingesta de determinados nutrientes. La dieta a seguir debe ser rica en vitaminas D y B12, la primera evita que se desarrolle anemias y la segunda retrasa o evita el deterioro cognitivo. En igual importancia es la ingesta de alimentos que nos aporten calcio, fósforo, zinc, hierro y potasio. Además la dieta debe ser rica en fibra, puesto que con la edad se tiende al estreñimiento.

En todas las edades se debe seguir una dieta sana y equilibrada, pero en la tercera edad hay que poner más interés por consumir los nutrientes adecuados

La dieta para las personas mayores de 65 años debe ser variada, sana y equilibrada. Siempre recalcamos que la dieta ideal es la mediterránea. Carnes magras, pescados, pollo, legumbres, verduras, frutas frescas, frutos secos, lácteos, aceite de oliva y cereales integrales. La forma de cocción es ideal a la plancha, al vapor o al horno para que conserven nutrientes. Lo más recomendable es repartir la ingesta de alimentos en 5 comidas y en pocas cantidades cada vez. Se debe evitar la ingesta de azúcar, sal, grasas y bebidas alcohólicas.

Si se tienen problemas para masticar o tragar, debemos aportarles esos alimentos con una dieta blanda, triturando carnes y pescados con verduras. Las frutas se consumirán en zumos, batidos o compotas. Los cereales se pueden suministrar en papillas o galletas blandas.

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